La artritis es una enfermedad progresiva que se desarrolla por múltiples causas y una de éstas es la edad. A medida que las mascotas envejecen, sus articulaciones se degeneran. Otros motivos por los que se puede desarrollar artritis son: el sobrepeso, los traumas, las enfermedades autoinmunes, las malformaciones congénitas, o la predisposición  genética, como el Pastor Alemán, el Golden Retriever, el Gran Danés y el daschund.

La artritis afecta a perros y gatos por igual, sobre todo en edad adulta. Como medida preventiva y paliativa, suplementos son de gran ayuda, deben contener alguno de los siguientes ingredientes o todos para su mayor eficacia:

  • Sulfato de glucosamina cuya finalidad es aportar elasticidad al cartílago.
  • Sulfato de condroitina y colágeno que confieren las propiedades elásticas y flexibles del tejido conjuntivo.
  • Ácido hialurónico que lubrica las articulaciones y ayuda a absorber los golpes. En procesos artríticos, la cantidad de ácido hialurónico está drásticamente disminuida.
  • Metilsulfonilmetano, o MSM, que se utiliza con éxito en suplementación humana para mitigar los efectos de la osteoartritis, la artritis reumatoide, la tendinitis, bursitis, osteoporosis y muchos más padecimientos asociados.
  • Boswellia serrata cuyo resultado es similar al de los antiinflamatorios no esteroideos pero sin sus efectos secundarios, como lo es la irritación gástrica.
  • L-glicina que es imprescindible para el sistema inmunológico y la curación de las heridas. Los síntomas en estados carenciales incluyen: fragilidad de cartílagos, huesos y tendones, lenta curación de heridas y sistema inmunológico frágil.

Todos estos principios activos junto con ejercicio de bajo impacto mejoran notablemente la degeneración articular y el dolor que conlleva.