El chocolate puede ser letal para los perros, ya que no son capaces de metabolizar una sustancia contenida en el cacao llamada teobromina. La teobromina en los perros aumenta la frecuencia cardíaca, estimula en exceso el sistema nervioso central, y dilata las arterias. Provoca vómitos, diarrea, aumento de la micción y excitabilidad llegando hasta el fallo cardíaco y la muerte. Si su mascota ha consumido chocolate, dele carbón medicinal y llévelo inmediatamente a su veterinario.